¿Dónde me conviene pedir un préstamo?

La respuesta a esta pregunta podría parecer simple, pensarías que basta con que te digamos: ‘tienes que ir al banco x, ahí encontrarás el crédito más barato’.

Por desgracia, las cosas no son así, no hay un banco o institución financiera que ofrezca el mejor préstamo para cualquier individuo.

Cada necesidad y cada persona requiere respuestas concretas y específicas.

No es lo mismo pedir un crédito para comprar un coche y uno para salir de viaje.

No todas las instituciones financieras ofrecen préstamos para solucionar cualquier problema de liquidez, unas se concentran en financiamientos automotrices, otras prefieren los hipotecarios, unas más se decantan por los proyectos productivos y cada una ofrece diferentes condiciones.

En este sentido, debemos revisar cuáles son las instituciones financieras a las que nos podemos acercar para solicitar un préstamo.

Los bancos son una primera opción a considerar, suelen hacer préstamos a sus clientes por medio de trámites sencillos porque cuentan con la información necesaria para realizar una evaluación de la capacidad de pago de los solicitantes.

Es probable que el banco donde tenemos nuestra cuenta tenga una alternativa crediticia para solucionar nuestros problemas, pero debemos ser atentos a las opciones que hay en el mercado para encontrar la mejor opción, no siempre será la de nuestro banco.

Un consejo fundamental es que consideremos todas las instituciones financieras que pueden darnos el servicio que necesitamos.

Tenemos que hacer una investigación profunda para conocer cuáles son las entidades a las que nos podemos acercar para pedir prestado.

Después, es necesario que nos acerquemos a las sucursales de cada una para pedir la información que requerimos, mientras más datos tengamos podremos estar seguros de que estamos tomando la mejor decisión.

Como señala Forbes México, ‘no existen los créditos baratos’, todos cuestan porque son un servicio y, como cualquier otro, tienen un precio.

Sin embargo, sí podemos encontrar la mejor opción para nosotros.

Los factores que tenemos que tener en cuenta son los siguientes:

  1. Los requisitos de contratación. Antes de poder pedir un préstamo tenemos que saber si somos candidatos a solicitarlo, de nada servirá que nos desgastemos si no cumplimos con lo que piden las instituciones financieras para ser sujetos de crédito. Por eso, es esencial que sepamos cuáles son los requisitos que nos piden. Si los cumplimos, podemos pedir prestado el dinero que necesitamos.
  2. El costo del crédito. El costo el crédito está determinado por el monto de la comisión por apertura, la tasa de interés que se cobra por el servicio y las comisiones por manejo de cuenta. Estos tres elementos son los que nos permitirán saber cuánto cuesta el préstamo. Es muy importante que consultemos estos tres datos con las distintas alternativas que nos ofrece un crédito, podemos pedir una proyección para saber cuánto estaremos pagando cada mes durante el tiempo que dure nuestro contrato.
  3. Los plazos contratados. El tercer dato que tenemos que tener en cuenta cuando contratamos un crédito es el plazo contratado. Por lo general, los préstamos suelen tener plazos de entre 12 y 60 meses. Saber cuánto tiempo durará el contrato del préstamo es lo que nos permite saber cuánto pagaremos por intereses, cada mes debemos pagar una parte del dinero que nos prestaron y un monto específico por los intereses generados.

Si queremos encontrar la mejor opción para pedir un crédito debemos ser pacientes y persistentes, la búsqueda puede ser cansada, pero es la única manera de asegurarnos que contrataremos la mejor opción.

Los Diez Mandamientos Infalibles para Obtener un Crédito

Para saber cuánto nos costará este servicio debemos consultar también el Costo Anual Total (CAT).

Por disposición oficial, todas las entidades financieras están obligadas a dar esta información, es la forma de saber cuánto pagaremos por un préstamo.

Desconocer estos datos puede hacer que terminemos pagando muchísimo dinero, desperdiciando las mejores opciones que hay en el mercado.

Con estos factores en mente podemos acercarnos a los bancos y a otras instituciones financieras que ofrezcan servicios de préstamo de dinero.

Nuestra investigación debe ser rigurosa, una visita a cada una de las alternativas que conozcamos es lo que nos garantiza que encontremos el crédito adecuado para nosotros.

Por otro lado, también es recomendable considerar las opciones a las que tenemos acceso por ser miembros de nuestra empresa como empleados.

Muchas compañías cuentan con convenios especiales con instituciones bancarias y financieras para ofrecer servicios crediticios a sus empleados, la confianza y la seguridad de la capacidad de pago de cada empleado permite al prestamista saber que puede otorgar un crédito a bajo costo.

De igual forma, los empleados del gobierno pueden adquirir un préstamo fácilmente porque las entidades financieras tienen la certidumbre de que recibirán un pago puntual y sin complicaciones.

Esto hace posible que existan muchas facilidades para conseguir un crédito. Debemos recordar que la tasa de interés es el precio que pagamos para cubrir el riesgo bancario que implica un crédito.

Por ende, si el riesgo es bajo, los intereses también lo son. Pregunta en tu espacio de trabajo por este tipo de ofertas o consulta nuestra página sobre el tema con un clic aquí.

Ahora bien, para poder aprovechar un crédito necesitamos una estrategia, no es suficiente con encontrar a la institución bancaria que nos dará las mejores condiciones de crédito.

Solicita tu créditoTenemos que analizar cuál es nuestra capacidad de pago.

Debemos considerar nuestros gastos para restarles nuestros ingresos, el resultado de esta operación nos dirá cuánto tenemos disponible al mes para cubrir los pagos de un préstamo.

Una vez que sepamos esto podemos pensar cuál es el mejor crédito para nosotros. Imaginemos un escenario en el que ya te comieron los intereses de tus tarjetas de crédito y estás ahogado por un conjunto de deudas que, además, crece a cada momento.

Lo más prudente que puedes hacer es pedir un préstamo para liquidar estas deudas.

Por ejemplo, si la suma que debes en total es de 65,000 pesos, lo que tienes que hacer es contratar un crédito para pagar esta suma.

De esta forma evitarás que esta cantidad siga creciendo. Pagas todas tus deudas y te quedas con un solo crédito a pagar. Al contratar este préstamos tienes que saber cuánto puedes pagar al mes.

Así, solicitas un crédito por la cantidad que necesitas y seleccionas un plazo, tasa de interés y costos de cuenta que puedas pagar cada mes.

La CONDUSEF tiene un artículo con un ejemplo de este procedimiento para que lo revises a profundidad en el siguiente enlace.

En conclusión, para saber dónde nos conviene pedir un préstamo tenemos que evaluar las instituciones bancarias y financieras que nos pueden proveer el servicio que necesitamos.

Tenemos que analizar los costos de apertura de crédito, el manejo de cuenta, los plazos a contratar, la tasa de interés y, sobre todo, nuestra capacidad de pago.

Solicitar un crédito para solventar cualquier tipo de necesidad es un recurso sumamente útil, podemos salir del bache en el que nos encontramos y, además, podemos resolver los problemas de liquidez que tengamos.

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10 factores a considerar para pedir un préstamo

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