Ventajas y desventajas de un crédito personal

Llegado el momento y con la finalidad de emprender algunos proyectos, necesitamos tener más dinero.

Todas las personas tienen planes a futuro por lo que cuando hay que realizarlos lo ideal es contar con un buen flujo de dinero.

Ya sea que quieras emprender un viaje o realizar arreglos en tu casa, con un crédito tienes la posibilidad de realizar esto y más.

El crédito es la cantidad de dinero que el banco u otra institución financiera te presta con la condición de que lo pagues, junto con un gusto, en un plazo determinado.

El crédito sirve para la adquisición de bienes y servicios que generalmente no se pueden pagar de contado. Por eso, debes tener muy presente que no es dinero adicional ni te lo están regalando.

Ahora bien, al contratar un crédito adquieres una deuda con la cual debes comprometerte para liquidar y de esta manera, no comprometer tus ingresos reales, el salario que recibes por tu trabajo y por otras actividades que realizas.

Existe un sinnúmero de opciones de crédito como los de consumo, los hipotecarios, o los automotrices.

Adicionalmente, existen créditos conocidos como préstamos personales que una institución financiera te da a través de un descuento vía nómina.

Si trabajas en el sector público o privado y tu empresa o dependencia te pagan por nómina, entonces puedes contratar un préstamo personal que podrás utilizar para lo que tú desees. ¿Suena bien, no?

Si estás pensando en pedir un préstamo, antes también debes ocuparte en resolver varios temas como clarificar tus dudas y estar seguro de la decisión que estás a punto de tomar.

Recuerda que adquieres un compromiso y que, si dejas de pagarlo, podrías comprometer parte de tu futuro financiero con una mala calificación crediticia o una deuda infinita. 

Si eres optimista y concienzudo, puedes lograr los objetivos que te plantees sin importar las circunstancias y, además, con la ayuda de un gran financiamiento.

En este artículo te contamos de las grandes ventajas y desventajas de un préstamo personal.

Recuerda planificar el destino de este dinero, y tus gastos para que liquidarlo no se convierta en una pesadilla.

Las ventajas

Son rapidísimos

La primera gran ventaja de estos sistemas de financiamiento es la rapidez con la que se pueden aprobar.

Generalmente, cuando acudes al banco y pides un préstamo de este tipo, lo más probable es que te tardes más en la sala de espera para ser atendido, que el tiempo en que se autoriza el préstamo.

No obstante, tienes que ser precavido por el hecho de que muchos de estos créditos se pre-aprueban gracias a los sistemas de verificación del banco y, en tanto eso pasa, te pueden llamar por teléfono y hacer dar el sí en el momento menos esperado.

Además, también se ofrecen a través de los cajeros automáticos, por lo que debes estar atento si en este momento no quieres adquirir el compromiso. 

Estos préstamos son tan cómodos que pueden solicitarse incluso sin salir de casa.

No exigen tanto papeleo

Seguramente te suenan esos trámites en los que tienes que presentar hasta tu historial de clase del kínder. Bueno, cuando solicitas un crédito de esta naturaleza puede ser sorprendente la cantidad mínima de requisitos que te piden para su aprobación. Basta con dar tu autorización con una copia de tu identificación y tu firma para que el dinero llegue a ti.

En ocasiones, la aprobación puede darse incluso sin ese trámite de anexión de la copia de tu identificación pero, lo más recomendable es acudir al banco o a la institución financiera que te contactó para que puedas aclarar todas tus dudas antes de contratar el servicio.

El dinero “es tuyo” 

Ten presente que aunque este dinero que te prestan no te pertenece en ningún momento pues no te lo están regalando, tampoco tienes que explicar o justificar para qué estás usando este dinero. Es probable que el asesor que te oriente en la contratación del crédito te pida información adicional, pero al final, la decisión de explicar en qué utilizarás el monto es toda tuya. 

En este sentido, una forma de convencerte de la contratación de este servicio es que platiques ampliamente con tu asesor a fin de conocer si esta es o no la mejor opción para ti. Seguramente sí lo será, pero, por si las dudas, nunca está de más conocer la cartera de productos que el banco o institución financiera te ofrecerán.

En ningún momento el asesor podrá cuestionarte sobre el uso de este dinero, y, por el contrario, podría darte sugerencias inteligentes de cómo puedes utilizarlo.

No necesitas un aval

A diferencia de los créditos hipotecarios, que sirven para comprar una casa o un departamento, los préstamos personales se otorgan por cantidades mucho más pequeñas que en teoría no comprometen la economía y finanzas del contratante. Por eso mismo no es necesario que presentes un aval.

Esa ventaja también la tienes que cuidar porque si bien no comprometes los bienes de otra persona como un ser querido, si comprometes los tuyos. El préstamo es tan personal que en caso de una situación agravada por impago estarías respondiendo con tus bienes tanto presentes como futuros. Pero no te preocupes, esto no tendría que pasar si te comprometes a pagar en las fechas y plazos establecidos.

Puedes disponer de él casi de inmediato

Cuando te aprueban el crédito, una gran ventaja es que puedes disponer de él en cuestión de minutos. No importa si solicitaste el crédito en un banco o institución financiera distinta a donde te depositan tu nómina basta una cuestión de minutos para que puedas disponer del dinero.

Ahí está la otra ventaja pues no necesitas cambiar de banco. Basta con que lo solicites, lo aprueben y llegue el dinero. No obstante, esta es un arma de doble filo si no controlas la forma en que consumes con tu tarjeta de débito. Si no tomas precauciones, por descuido podrías estar utilizando parte del dinero sin saberlo.

No implican revisar tu historial crediticio

Uno de esos factores por los que mucha gente se reúsa a pedir un préstamo, o por la que los rechaza cuando lo ofrecen es el miedo al buró de crédito. Aunque esta institución tiene algo de misteriosa lo cierto es que tiene procedimientos claros y sólo un objetivo real: integrar tu historial crediticio.

No obstante, un préstamo personal no requiere de investigación, en especial en el sector público pues los datos proporcionados por tu dependencia son suficientes para la aprobación. Si además la garantía de pago está en tu salario, no debería haber problemas en la aprobación, aunque tengas un mal historial.

Esquemas de pago accesibles

Los préstamos personales tienen tasas de interés fijas por lo que tienes que pagar la misma cantidad mes con mes. Además, puedes elegir hacer pagos mensuales o quincenales, esa decisión la tomas tú. 

Los plazos de estos créditos son de los 12 a los 48 meses por lo que tú puedes tomar la decisión de pagar en un plazo menor o mayor de acuerdo con lo que más convenga a tus intereses.

Las desventajas 

Como no todo puede ser un edén de rosas, los créditos personales también tienen sus desventajas así que debes poner atención a todas las cláusulas cuando lo solicites. Por ejemplo, quizá la desventaja principal es que, en ocasiones, no siempre, se cobran comisiones por apertura, pero, ¿qué otras desventajas hay?

Convenios restrictivos

Existen contratos que indican, de forma explícita, para qué puedes usar el dinero y para que no así que debes tener cuidado si estás por solicitar un crédito, de que puedas utilizar el préstamo para lo que quieras y necesitas. 

Recuerda que si pides un préstamo lo haces con un fin así que mantente en se mismo fin. Cualquier otra cosa que quieras puede esperar, ¿no? Además, si te endeudas te darás cuenta que el dinero que tienes será solo para pagar por eso revisa el acuerdo y tu gasto.

Adquieres un compromiso

Ya lo decíamos antes. No todo es como siempre esperas, de hecho, a pesar de que pueda ser tentador tener tanto dinero, recuerda que lo tienes que pagar. Estás contratando una deuda cuyo principio es pagarla de vuelta, y que, además, si te descuidas, tienes que pagar intereses. 

Esto, en pocas palabras, explica por qué debes elegir el crédito con la tasa de interés más baja del mercado. 

Pagos variables

Si bien sabes cuánto se paga de intereses mes a mes, es posible que ese número varíe de vez en cuando. Esto ocurre especialmente cuando contratas créditos con tasa de interés de mercado o variable así que asegúrate de buscar uno en el que el concepto de pago de interés quede claramente establecido.

Tu compromiso es pagar a largo plazo

Si ya vimos que una ventaja es que puedes pagar tu préstamo con tiempo de entre 12 y 48 meses, ese dinero que te llegó en cuestión de minutos está pensado para que lo pagues en meses e incluso años. Ten paciencia, de un momento a otro habrás liquidado ese compromiso.

De esta manera, los préstamos son una herramienta verdaderamente útil para sacar adelante tus proyectos y planes personales. Al contratar uno, asegúrate de que sea ante una institución reconocida por la Condusef y por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, debes tener cuidado con esto para evitar ser víctima de un fraude.

Revisa cada detalle minuciosamente y contrata con Credifiel.
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