Qué tipos de seguros existen

Toda la vida estamos llenos de riesgos que comprometen tanto nuestro bienestar físico como económico. Con el paso del tiempo, afortunadamente, adquirimos más bienes que son útiles para nuestra vida: compramos un auto, una casa, y además tenemos hijos y empezamos a invertir en un negocio. Pero, ¿cómo proteger todos estos bienes de los riesgos que hay allá afuera? 

Seguramente más de una vez has pensado en lo importante que es planificar a futuro y que, dentro de esa planificación debes estar preparado para cualquier eventualidad. Los factores de la vida cambian de forma repentina y de un momento a otro, son inesperados y pueden traer consigo problemas económicos. 

No por nada, se inventaron los seguros. ¿Te suenan? Seguro pienses que no son la mejor opción para proteger un patrimonio, pues quizás te ha pasado que cuando consultas algo en el banco, te enteras de que tienes un seguro para esto y para aquello cuando ni siquiera sabías que los habías aceptado.

Pero, el seguro va más allá. Se trata de un contrato a través del cual se paga una cantidad de dinero establecida que se conoce como “prima”, a una aseguradora, con la finalidad de que tú o tus beneficiarios reciban una compensación en caso de sufrir un evento inesperado como un accidente automovilístico, un gasto médico mayor o incluso la muerte.

Los seguros y los montos que cubren deben estar previamente establecidos en un documento conocido como la “póliza”. Como mencionamos más arriba, es común que los seguros sean considerados un gasto innecesario pues en muchas ocasiones aparecen por falta de claridad en los contratos que adquirimos, pero en realidad son una inversión.

Los seguros están pensados para afrontar cualquier tipo de afectaciones económicas derivadas de una eventualidad. En distintas ocasiones hemos hablado de contar con un fondo para emergencias para enfrentar eventos desafortunados como una enfermedad o un accidente. En ese sentido, si no cuentas con el fondo de emergencias, un seguro podría ser la solución.

¿Por qué sería importante? Simplemente porque el hecho de tener contratado un seguro resulta más barato que solventar el imprevisto de un jalón. Todo lo que te imagines es posible asegurarlo: la vida, una casa, la salud, la educación de los hijos, un auto, un negocio, gastos funerarios y hasta algunos aparatos tecnológicos. 

Para contratar cualquier tipo de seguro es esencial que te conozcas a ti mismo: ¿cuáles son tus riesgos y sobre qué cosas pueden recaer? Pero además, vale la pena que estés consciente de que un seguro es en esencia para ti y tus seres queridos. Si tienes hijos vale la pena tener un seguro, pero si no tienes un auto, por ejemplo, entonces no necesitas asegurar nada. 

Toma en cuenta que con el tiempo tus necesidades cambian y en función de la etapa de vida en la que te encuentres puedes necesitar o no un seguro. Supongamos que ya tienes algunos años entonces, sería ideal contar con un seguro de vida para prevenir cualquier eventualidad. La recomendación es que siempre, sin excepción tengas un seguro de gastos médicos mayores.

Antes de contratar un seguro

La recomendación previa a la contratación de un seguro es que identifiques los riesgos a los que estás expuesto y a los que tu familia también está, también es importante que analices las distintas opciones que las instituciones financieras te dan tanto para comparar costos como beneficios de cada seguro.

Además, los especialistas recomiendan que al momento de llenar la solicitud para un seguro se debe tener mucha precisión. Debes tener cuidado de no falsear datos o poner nombres equívocos que podrían motivar la cancelación de la póliza y, en consecuencia, hacer que no sea posible cobrar el seguro ante cualquier evento.

También es importante que leas cuidadosamente las condiciones generales de contratación del seguro. Es bueno no tener dudas y verificar que la aseguradora y el agente de seguros que te están vendiendo el producto que estás por contratar estén debidamente autorizados por la autoridad competente.

Todos tenemos distintas necesidades y estamos expuestos a circunstancias diversas, y es simplemente por eso que debes contar con un seguro que te proteja de cualquier eventualidad. Por ejemplo, si tienes un auto, no seas de esas personas que se dan a la fuga cuando chocan, es mejor que asumas la responsabilidad, y un seguro puede ayudarte a eso.

Conoce los tipos de seguro

 

Seguros de vida

Los seguros de vida están pensados para solventar los gastos que representa una enfermedad o el fallecimiento. También protegen a nuestros seres queridos de un incidente. Dentro de los seguros de vida existe uno para cada situación. Pero, principalmente el seguro de vida se considera para eventos como la muerte en que la suma asegurada es entregada a tus beneficiarios.

También están los seguros dotales que son como una doble protección. Si mueres, la suma asegurada se entrega a tus beneficiarios, pero si sobrevives al final del periodo pactado en la póliza la compañía te entrega el dinero directamente a ti.

Por otro lado, también están los seguros educativos que tienen la función de brindar protección para que al finalizar el periodo pactado se entregue una cantidad fija a tus hijos con la finalidad de que puedan concluir sus estudios principalmente en el nivel superior. No es lo mismo que un fideicomiso educativo pues este último tiene la función de generar más rendimientos con la ayuda de un fiduciario, quien opera, capta y protege los recursos del fondo.

Por último, pero no menos importantes, están los seguros de pensiones que consisten en la entrega de dinero de la renta vitalicia que te darán de por vida si eres trabajador y te retiras. Si mueres, el dinero se entrega a tus beneficiarios. En este tipo existen dos variantes: las de la iniciativa privada contratadas por el empleado, y las de la seguridad social a las que por ley tiene acceso el trabajador.

Algunas de las ventajas de los seguros de vida son la garantía de un patrimonio para los beneficiarios en caso de que faltara el asegurado, la protección en caso de accidente, enfermedad o incapacidad laboral, la rentabilidad futura que se puede obtener y su uso como una herramienta de ahorro a corto, mediano y largo plazo.

Los seguros de gastos médicos mayores

Los servicios médicos son altamente costosos y ante esa realidad, se recomienda contar con un seguro de gastos médicos mayores con la finalidad de afrontar el gasto que representa un posible accidente o enfermedad, incluyendo los servicios médicos, hospitalarios y complementarios.

En un seguro de gastos médicos mayores, el gasto lo conduce el asegurado, es decir, quien contrata la póliza elige hospitales, médicos y laboratorios que desea contratar para recibir atención. No obstante, solo pueden elegirse los servicios que están integrados a las aseguradoras con las cuales se tenga convenio.

También existen los seguros de gastos médicos menores que son de naturaleza preventiva y en su caso, el gasto lo dirige la aseguradora contratada, definiendo ella quién brindará atención médica cuando sea necesario. Este tipo de seguros cubren las consultas con médicos de primer contacto, con especialistas y los exámenes de laboratorio estipulados en una póliza.

Seguros de casa

Con la finalidad de mantener protegida nuestra casa o departamento de eventualidades como incendios, terremotos, inundaciones o robos existen los seguros para la casa habitación. Con ello puedes proteger tanto la estructura física de la vivienda como el contenido de la misma en lo que a muebles y accesorios se refiere.

Las viviendas rentadas también pueden asegurarse y, por si fuera poco, este tipo de seguros también brindan la posibilidad de contratar una cobertura de responsabilidad civil que responde económicamente a daños a otras propiedades en caso de un siniestro. Por ejemplo, si ocurriera un terremoto y tu casa se desploma sobre otra, queda protegida tu propiedad y la del vecino.

Además, también existe la cobertura por robo con violencia y asalto al hogar, para que en caso de esto ocurra, tanto la decoración como muebles y electrodomésticos estén protegidos y sea más fácil reponerlos.

Seguros para auto

No es fácil hacerse de un automóvil y cuando lo adquieres se trata de una inversión que tienes que proteger. Es por ello que las aseguradoras desarrollaron los seguros para automóviles. Cuando tienes uno puedes estar tranquilo de que tu aseguradora responderá en caso de un asalto, accidente o pérdida total.

Existen distintos tipos de coberturas, pero es esencial que tu seguro cuente con la protección de las personas que viajan contigo en caso de un siniestro y también, que cubra daños materiales parciales o totales que podría sufrir el auto tras verse envuelto en un accidente.

Asimismo, en caso de robo, los seguros pueden amparar con la suma asegurada por el vehículo, o bien pueden ayudarte a cubrir los gastos que pudieras causar a terceros en su persona o sus bienes derivados de un accidente.

Por último, y en el mejor de los casos, los seguros para automóvil también te brindan asistencia legal o asistencia técnica en caso de que tu automóvil fallara incluso en medio de la nada. Por ello es esencial contar con un seguro si tienes coche.

Recuerda que un seguro incluye pagos, pero estos, tarde o temprano se convertirán en una inversión. Si contratas una póliza deberás llenar correctamente todos los datos, desde el nombre de tus beneficiarios hasta saber cuáles son los montos deducibles por cada evento. Recuerda acudir a aseguradoras legalmente constituidas y con los mejores precios.

O, si llega cualquier otra eventualidad, considera contratar un préstamo para poder hacer frente a los problemas que puedan presentarse.

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