Razones por las que te pueden negar un crédito

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Seguramente luego de leer el título te quedaste pensando, “¿puede un banco negarme un crédito?”.

Pues no solo puede, sino que este tipo de situaciones son más comunes de lo que piensas.

Pero no te preocupes, en esta entrada conocerás las razones por las que un banco te puede negar un crédito y aprenderás a reconocer las oportunidades para evitar que esto te ocurra.

Por qué te negaron el crédito

La mayoría de los bancos aprueban o rechazan el otorgamiento de un crédito con base en criterios de riesgo.

El riesgo no es otra cosa que una evaluación de la capacidad de pago que tendrás o no para liquidar tu deuda.

A pesar de que el negocio de los bancos está un poco en el pago de intereses de parte de los clientes, la realidad es que no les conviene firmar con clientes morosos.

Cuando un cliente, o muchos, son morosos los bancos tienen que recurrir a agencias que ofrecen servicios de cobranza y después de todo, esto representa un gasto para ellos que podrían evitarse.

Pero, ¿cuáles son esos factores que te hacen ver como un riesgo ante las entidades financieras? Aquí un breve listado para que puedas consultar.

El banco piensa que eres un riesgo

Con base en distintos criterios, el banco puede determinar si otorgarte un crédito es riesgoso para su propio negocio.

Estos criterios son principalmente dos: tu historial crediticio, y tu ingreso a fin de determinar tu capacidad de pago.

La información de estos dos datos debe ser compartida con los bancos para solicitar el crédito por lo que antes de hacerlo, se recomienda que te cerciores de que te encuentres bien en ambos rubros.

Pero, ¿cómo funcionan estos indicadores? ¿Por sí solos son factores para que no se te otorgue un crédito?

Aquí la explicación.

El historial crediticio

Tu historial crediticio se conforma con base en la información que instituciones como el Buró de Crédito reciben de tu banco y de otros servicios financieros que tienes contratados.

Aunque el buró no es en sí un dictaminador, las instituciones financieras se basan en gran medida en la “calificación” de tu reporte especial de crédito.

Malas notas en dicho documento pueden ser el equivalente al rechazo de tu solicitud de apertura de crédito.

El banco al que acudiste a pedir dinero sabrá que no eres un buen pagador y, además, si estás sobre endeudado esto será interpretado como que no podrías costear un crédito más.

Para contar con un historial crediticio sano es importante conocer bien tus finanzas y sobre todo, analizar tu situación financiera estableciendo un presupuesto.

Debes elaborar este presupuesto conformado por tus ingresos y gastos mensuales.

De esta forma y en pleno control de tus finanzas, podrás incluso elegir mejor el crédito que deseas solicitar ya que sabrás cuánto es lo que vas a poder destinar a pagar el crédito sin afectar a tus gastos fijos.

Otra forma de cerciorarse de tener un buen historial crediticio es asegurarse de que siempre haya fondos en la cuenta con la que se pagan las facturas y estar al tanto de que no ha habido ningún error al momento de saldarlas.

Y esto puede ocurrir tanto por un cambio en el número de cuenta u otra circunstancia similar.

Por ello hay que tener cuidado si te has demorado aunque sea unos días en saldar las cuentas, ya que esta información estará por años en tu historial crediticio.

El Buró de crédito

Este mecanismo emite tanto tu reporte de crédito especial, así como un score, un puntaje que se obtiene con base en el comportamiento crediticio (cuántos créditos tienes contratados, cuántos están al día y cuáles atrasados).

Los puntajes del score van de los 400 a los 850 puntos, siendo esta última cifra la equivalente a una gran situación crediticia.

Ahora bien, es muy sonado que estar en el buró es malo y que muchas veces es por eso que los bancos no te dan el crédito.

Lo cierto es que todos quienes han contratado un crédito, un servicio de telefonía en pospago o de televisión de paga, están en el buró.

Lo malo sería no contar con un historial, de esta forma al banco le sería imposible saber con quién está tratando y si eres un buen pagador o no.

Sin historial, lo más probable es que no te den el crédito. Al contrario, tienes que probar que eres un buen pagador, es decir, un cliente responsable que paga sus deudas a tiempo.

Si en este mismo instante estás considerando pedir un crédito, pero no sabes si te lo van a dar o no, lo mejor es que antes te hayas cerciorado de no tener más compromisos de deuda.

Asegúrate de liquidar tus pagos pendientes para que, llegado el momento, tu solicitud sea aprobada.

Además, si no tienes ni idea de tu historial crediticio o tu score, el Buró de crédito te permite consultarlo sin costo alguno cada año, y con una pequeña cuota de recuperación para consultas subsecuentes.

Tus ingresos

Supongamos que tienes un historial crediticio ideal. Pagas tus cuentas a tiempo y evitas pagar intereses o los mínimos de tu tarjeta.

El problema es que no puedes demostrar al banco tus ingresos porque trabajas de forma independiente o no te dan ningún tipo de recibo por tu sueldo entonces, ¿cómo le demuestras al banco tu capacidad de pago?

La mayoría de las veces, las personas que reciben su salario en efectivo son aquellas que no tienen forma de comprobar su ingreso.

Por eso la recomendación principal en este sentido es abrir una cuenta en el mismo banco y depositar de forma mensual una cantidad a fin de demostrar poder adquisitivo.

No obstante, si tienes un negocio también puedes empezar a formalizarlo, si es que lo tienes, para que empieces a emitir facturas, recibos y realices declaraciones de impuestos.

La gran ventaja será siempre contar con recibos que confirmen nuestro pago de salario. Si eres trabajador del sector público no tendrías mayor problema con esto.

Otra ventaja de formalizar tu negocio es que así podrás llevar con mayor detalle tu contabilidad, con lo que te permitirá conocer los ingresos y gastos de tu negocio, lo que te facilitará la toma de decisiones sobre el futuro de tu empresa.

Si además eres un patrón y no has formalizado tu negocio, hacerlo te dará la oportunidad de otorgar a tus empleados las prestaciones de ley.

Éstas, además de proteger a tu negocio en caso de un accidente laboral que podría traer consecuencias económicas y legales, generarán mayor apego de tu personal hacia la empresa.

Con todas estas consideraciones, lo que tienes que demostrar es que tienes la capacidad de dedicar no más del 30% de tus ingresos al pago de tu préstamo o crédito, para que la institución financiera tenga la certeza de que podrás cumplir con tus obligaciones.  

Otros factores

Además de estos dos puntos esenciales existen otros factores que los bancos evaluarán para el otorgamiento de un crédito.

Por ejemplo, cuántas veces has solicitado ese servicio y cuántas veces te lo han rechazado, la inestabilidad laboral y aunque no todas las veces, tu edad.

La edad es quizá el más importante de estos factores. Supongamos que tienes un excelente ingreso y una gran capacidad de pago, así como el historial idóneo para recibir un crédito hipotecario.

Pero, si tienes 85 años por poner una edad, es muy probable que no te otorguen el financiamiento o si lo hacen será con algunas condiciones.

En el caso de la edad avanzada, el banco podría pedir la presentación de un aval, la persona que puede hacerse cargo de liquidar la deuda si el contratante inicial fallece.

El caso contrario ocurre cuando eres muy joven, lo más seguro es que no tengas historial crediticio y tendrás que esperar para poder empezar a adquirir compromisos.

Para personas muy jóvenes, los bancos han desarrollado tarjetas para estudiantes universitarios, de esta forma se puede iniciar un buen historial crediticio.

Otro de los factores importantes a considerar es la estabilidad laboral.

Si durante toda tu carrera laboral no has podido conservar un empleo por más de un año, por las razones que sean, es muy difícil obtener el crédito.

Esto porque los organismos financieros pueden considerar que tu carencia de estabilidad en un empleo significa que no tienes la capacidad de pagar el crédito.

Esto afecta sobre todo a las personas que siempre se han empleado en el comercio informal o que tienen un negocio que no ha sido regularizado.

Lo intenté, pero siguen sin apoyarme

Si más de una vez has ido al banco, pero siempre te dicen un “no” rotundo a tu solicitud es importante que sepas la razón, de hecho, es tu derecho.

Recuerda que las razones del banco pueden ser tan válidas como las tuyas, si lo deseas puedes meter una reclamación y la tienen que resolver, es tu derecho.

No obstante, además de los bancos, existen otros lugares en los que puedes obtener financiamiento.

Las Sociedades Financieras Populares (Sofipos), las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (Socaps), y las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofom).

Estas últimas son las más socorridas y algunas ofrecen una variedad de productos crediticios impresionantes.

Por ejemplo, puede que te hayan negado una tarjeta de crédito, pero puedes acudir a una Sofom que con la que puedes adquirir un crédito con descuentos vía nómina.

Entre algunas de las ventajas de solicitar el crédito en una Sofom destacan:

  • Están especializadas en dar créditos a personas que normalmente no cuentan con acceso a la banca comercial. Personas que trabajan en modo freelance, quienes en áreas geográficas sin servicios financieros y empresas que apenas inician son parte de los sectores que atiende este tipo de organismo.

  • Cubren la necesidad de financiamiento a corto, mediano y largo plazo, al igual que otros organismos financieros.

  • Cuentan con atención especializada y enfocada en los sectores en los que otras instituciones financieras no pueden llegar. Normalmente las Sofom al contar con más experiencia en este ámbito, tiene a ejecutivos que cuentan con experiencia en orientar a los usuarios de estos servicios.

  • Ofrecen precios bajos por los servicios que prestan, lo que los hace accesibles a todo tipo de cliente que no encuentre lugar en la banca comercial.  

Es importante que antes de acercarte a cualquier organismo financiero te cerciores de que esté acreditado ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

También debemos estar conscientes que las Sofomes son organismos que desde su nacimiento en 2006, forman parte del sistema financiero nacional.

Este tipo de organismos están regulados por leyes financieras y fiscales, así como por disposiciones de carácter secundario emitidas por la Condusef, el Banco de México y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.  

Ahora que tienes toda la información acerca de porqué un banco te negó el crédito, es buen momento para que analices antes antes de pedir un crédito estas tres cosas:

¿Es un gasto urgente o puede esperar? ¿Cuánto te va a costar? ¿Lo puedes pagar? ¡Cuida tus finanzas familiares!

¡Qué no te engañen! Conoce los mitos sobre el buró de crédito

 

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