¿Por qué el banco te negó un crédito?

Imagínate tener un dinero con el cual puedes comprar algo que necesitas, por ejemplo, una lavadora o un refrigerador. Y, además, imagínate que ese dinero lo puedes ir pagando de poco en poco. ¿Te sonó bien la idea? Hablamos de un crédito. Pero, ¿qué pasa cuando el banco te niega un crédito? ¿Por qué pasó? ¿Vale la pena lamentarse?

Más de una vez te habrás dado cuenta de lo que un crédito significa para muchas personas, incluso quizás para ti: deuda o beneficios. El crédito es la cantidad de dinero que te prestan con la obligación de que lo pagues junto con un costo y un plazo determinado, ¿suena bien, no? La realidad es que no es un dinero adicional a tu ingreso y además, implica comprometer parte de tu salario.

Todos necesitamos dinero para distintos fines, es por eso que trabajamos ardua y claramente. La idea de un crédito nos puede poner los pelos de punta por dos cosas: es dinero que podemos usar, pero a la vez, es dinero que tenemos que pagar. Así que, si te aprobaron una tarjeta, por ejemplo, aprende a usarla para no “endrogarte”.

Te sorprendería saber el número de personas que no entienden esto y que con el paso del tiempo se han ido endeudando. Se trata de que tengas toda la situación bajo control y conozcas la forma en la que utilizas tu tarjeta, es tan simple como que te hagas responsable de tus decisiones financieras.

Ahora bien, si has llegado aquí es porque probablemente el banco te negó un crédito y no es que los del banco sean malas personas, imagínate la cantidad de dinero que tienen que prestar, si no cobraran intereses, comisiones por apertura u otros montos por otros conceptos el negocio no funcionaría.

Así que, si te fue negado un crédito lo que tienes que hacer, al menos en primera instancia, es guardar la calma y pensar por qué te dijeron que no. Antes, veamos cuáles son los principales tipos de crédito.

Al consumo

Se utiliza para el pago de bienes y servicios.

  • Tarjeta de crédito
  • Crédito de nómina
  • Crédito personal
  • Créditos ABCD (para la Adquisición de Bienes de Consumo Duradero)

Hipotecario

Se utiliza para adquirir, construir o hasta para remodelar toda una casa o departamento.

Automotriz

Sirve, tal cual, para comprar un automóvil nuevo o usado.

Las tarjetas de crédito son el medio de pago que el banco te da para que puedas realizar compras en establecimientos sin tener que utilizar efectivo. Una vez realizadas las compras tu banco te mandará un estado de cuenta en el cual indica el monto de tu adeudo, las compras que realizaste, el interés que se cobra (sólo en su caso) así como la fecha límite para que pagues.

Además, debes saber que el banco sólo te prestará hasta determinada cantidad, esto se conoce como “línea de crédito”. Al utilizar tu tarjeta, ese crédito lo recuperas conforme vas pagando tu deuda.

Por qué te negaron el crédito

La mayoría de los bancos aprueban o rechazan el otorgamiento de un crédito con base en criterios de riesgo. El riesgo no es otra cosa que una evaluación de la capacidad de pago que tendrás o no para liquidar tu deuda. Como ya lo mencionamos, a pesar de que el negocio de los bancos está un poco en el pago de intereses de parte de los clientes, la realidad es que no les conviene firmar con clientes morosos. 

Cuando un cliente, o muchos, son morosos los bancos tienen que recurrir a agencias que ofrecen servicios de cobranza y después de todo, esto representa un gasto para ellos que podrían evitarse.

Saber si eres un riesgo 

Con base en distintos criterios, el banco puede determinar si otorgarte un crédito es riesgoso para su propio negocio. Estos criterios son principalmente dos: tu historial crediticio, y tu ingreso a fin de determinar tu capacidad de pago. 

El historial crediticio

Tu historial crediticio se conforma con base en la información que instituciones como el Buró de crédito reciben de tu banco y de otros servicios financieros que tienes contratados. Aunque el buró no es en sí un dictaminador, las instituciones financieras se basan en gran medida en la “calificación” de tu reporte especial de crédito.

Malas notas en dicho documento pueden ser el equivalente al rechazo de tu solicitud de apertura de crédito. El banco al que acudiste a pedir dinero sabrá que no eres un buen pagador y, además, si estás sobre endeudado esto será interpretado como que no podrías costear un crédito más. 

Buró de crédito emite tanto tu reporte de crédito especial, así como un score, un puntaje que se obtiene con base en el comportamiento crediticio (cuántos créditos tienes contratados, cuántos están al día y cuáles atrasados). Los puntajes del score van de los 400 a los 850 puntos, siendo esta última cifra la equivalente a una gran situación crediticia.

Ahora bien, es muy sonado que estar en el buró es malo y que muchas veces es por eso que los bancos no te dan el crédito. Lo cierto es que todos quienes han contratado un crédito, un servicio de telefonía en pospago o de televisión de paga, están en el buró. 

Lo malo sería no contar con un historial, de esta forma al banco le sería imposible saber con quién está tratando y si eres un buen pagador o no. Sin historial, lo más probable es que no te den el crédito. Al contrario, tienes que probar que eres un buen pagador, es decir, un cliente responsable que paga sus deudas a tiempo.

Si en este mismo instante estás considerando pedir un crédito, pero no sabes si te lo van a dar o no, lo mejor es que antes te hayas cerciorado de no tener más compromisos de deuda: asegúrate de liquidar tus pagos pendientes para que, llegado el momento, tu solicitud sea aprobada.

Además, si no tienes ni idea de tu historial crediticio o tu score, el Buró de crédito te permite consultarlo sin costo alguno cada año, y con una pequeña cuota de recuperación para consultas subsecuentes.

Tu ingreso

Supongamos que tienes un historial crediticio ideal. Pagas tus cuentas a tiempo y evitas pagar intereses o los mínimos de tu tarjeta. El problema es que no puedes demostrar al banco tus ingresos porque trabajas de forma independiente o no te dan ningún tipo de recibo por tu sueldo entonces, ¿cómo le demuestras al banco tu capacidad de pago?

La mayoría de las veces, las personas que reciben su salario en efectivo son aquellas que no tienen forma de comprobar su ingreso, por eso la recomendación principal en este sentido es abrir una cuenta en el mismo banco y depositar de forma mensual una cantidad a fin de demostrar nuestro poder adquisitivo. 

No obstante, también puedes empezar a formalizar, si es que lo tienes, tu negocio para que empieces a emitir facturas, recibos y realices declaraciones de impuestos. La gran ventaja será siempre contar con recibos que confirmen nuestro pago de salario. Si eres trabajador del sector público no tendrías mayor problema con esto. 

Recuerda que tienes que demostrar la capacidad de dedicar no más del 30% de tus ingresos al pago de tu préstamo o crédito. 

Otros factores

Además de estos dos puntos esenciales existen otros factores que los bancos evaluarán para el otorgamiento de un crédito. Por ejemplo, cuántas veces has solicitado ese servicio y cuántas veces te lo han rechazado, la inestabilidad laboral y aunque no todas las veces, tu edad.

La edad es quizá el más importante de estos factores. Supongamos que tienes un excelente ingreso y una gran capacidad de pago, así como el historial idóneo para recibir un crédito hipotecario, pero, si tienes 85 años por poner una edad, es muy probable que no te otorguen el financiamiento o si lo hacen será con algunas condiciones.

En el caso de la edad avanzada, el banco podría pedir la presentación de un aval, la persona que puede hacerse cargo de liquidar la deuda si el contratante inicial fallece. El caso contrario ocurre cuando eres muy joven, lo más seguro es que no tengas historial crediticio y tendrás que esperar para poder empezar a adquirir compromisos. 

Para personas muy jóvenes, los bancos han desarrollado tarjetas para estudiantes universitarios, de esta forma se puede iniciar un buen historial crediticio.

Lo intenté, pero siguen sin apoyarme

Si más de una vez has ido al banco, pero siempre te dicen un “no” rotundo a tu solicitud es importante que sepas la razón, de hecho, es tu derecho. Recuerda que las razones del banco pueden ser tan válidas como las tuyas, si lo deseas puedes meter una reclamación y la tienen que resolver, es tu derecho.

No obstante, además de los bancos, existen otros lugares en los que puedes obtener financiamiento. Las Sociedades Financieras Populares (Sofipos), las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (Socaps), y las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofom).

Estas últimas son las más socorridas y algunas ofrecen una variedad de productos crediticios impresionantes. Por ejemplo, puede que te hayan negado una tarjeta de crédito, pero puedes acudir a una Sofom que con la que puedes adquirir un crédito con descuentos vía nómina.

Antes de pedir un crédito siempre piensa estas tres cosas: ¿es un gasto urgente o puede esperar? ¿Cuánto te va a costar? ¿Lo puedes pagar? ¡Cuida tus finanzas familiares!

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