Los 5 valores más importantes de las madres

 

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Ser mamá va mucho más allá de cuidar las necesidades básicas de tus pequeños para que crezcan sanos.

Esa es la tarea fácil: lo verdaderamente complicado es cuidar de sus necesidades emocionales y hacer de ellos unos chicos fuertes en ese tema.

Descubre cuáles son los valores más importantes que las madres deben tener y que al mismo tiempo, están pasando a sus hijos a través del ejemplo.

Ser empática: se trata de la capacidad que todos tenemos para entender y darnos cuenta de cómo se siente o el modo de pensar de una persona.

Esto es super necesario para poder ponerte en el lugar de ellas y ser capaz de comprender y tener conciencia de que todas las personas pensamos o sentimos de manera diferente.

Dale importancia a los problemas que presente tu hijo: quizá una tarea le parece muy difícil o no le gusta tal comida, y dialoga con él.

Al hacerlo, él será capaz de hacer lo mismo con otras personas.

Mostrar sensibilidad: es apreciar todas las cosas que nos rodean, observando los detalles y valorando que los regalos que da la vida.

Sé observadora tanto de las personas como de las cosas que hay alrededor y encuentra la belleza en cada una de ellas.

Inspira a tus hijos a través del arte y enséñales a apreciarlo; muestra a tus hijos que está bien mostrar afecto, reír o llorar si es necesario.

Tendrás como resultado un niño asertivo en su manejo de emociones.

Tener paciencia: la habilidad de poder aplazar por un tiempo determinado lo que queremos para conseguirlo es un gran regalo de enseñanza para tu hijo.

Sabemos que de pronto tu pequeño puede hacer que pierdas esa virtud si no te obedece al momento o hace un berrinche.

Sin embargo, no perder la calma, evitando alterarse y terminar en los gritos, traerá grandes beneficios en las capacidades emocionales de tu pequeño.

Así aprenderá a negociar, que hay un tiempo para todo y que el diálogo lo ayudará a resolver problemas, no los berrinches.

Ser perseverante: mostrarse firme y tener constancia para conseguir los objetivos que se plantean es otro gran valor que pasar de mamá a hijo.

Ligado íntimamente con la paciencia, la perseverancia te ayuda a no rendirte en los momentos en los que quisieras tirar la toalla.

Tal vez tu hijo odia una materia de la escuela o tiene miedo de volver a intentar algo porque la primera vez falló…

Si tú como mami lo impulsas a seguirlo intentando, enseñándole la importancia de tener objetivos y cumplirlos, formarás una buen adulto.

Dar todo el esfuerzo: son todas las acciones que hay que hacer para lograr un objetivo, desde físicas a emocionales hasta mentales.

Con tu ejemplo, puedes enseñarle a tu hijo que no se trata solamente de perseverar si no de hacer las cosas bien.

¿A qué nos referimos con esto? Bien, es darlo todo de ti para que las acciones del día a día sean valiosas.

Ojo, no se trata de que seas perfeccionista, si no que tus pequeños vean que ves la manera de hacer mejor las cosas y lo haces.

Desde mejorar una receta hasta tener un mejor presupuesto familiar, esforzarte para mejorar las cosas dará un gran ejemplo para tu chiquillo.

 

 

 

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