Los 10 errores más comunes en las compras del Buen Fin

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Así como existen consejos para tener un buen ahorro durante el Buen Fin también hay errores típicos que cualquier comprador puede cometer.

Muchos de ellos son causados por la euforia de las ofertas y el miedo a que los productos se acaben y no puedas efectuar tu anhelada compra.

Recuerda que el objetivo en el Buen Fin es la reactivación de la economía de los comercios mexicanos a través de las compras de los ciudadanos, por ello si no estás ahorrando ¡detente! y piensa ¿que está saliendo mal?

Si estás pensando en realizar compras audaces durante el fin de semana más barato del año, te recomendamos las cosas que no debes hacer porque solo fragmentarás tu economía

1. No fijar un presupuesto

El error más elemental de cualquier comprador durante el Buen Fin es no establecer un presupuesto a gastar.

Si sales a realizar tus compras con la intención de que todas las ofertas te sorprendan sin fijar cuánto es tu límite económico, las cosas para ti se van a complicar, pues solo vas a gastar y gastar sin sentido.

2. No lleves la tarjeta de crédito si no te vas a medir

Otro de los fallos de los consumidores es la amada y odiada tarjeta de crédito.

La tarjeta puede ser tu mejor aliada durante el Buen Fin, pero también tu verdugo, ya que pasa lo mismo que con el presupuesto, si no te fijas un límite de compras con la tarjeta y te cercioras de que los artículos que vas a adquirir son óptimos para aplicar el tarjetazo, las cosas pueden complicarse.

Por ello si tu tienes tarjeta y eres amante de comprar con ella, pero sabes que no te puedes medir, mejor no la lleves contigo durante el Buen Fin.

3. Comprar a meses sin intereses bienes que no son duraderos

En las compras a meses sin intereses, justamente aplicando el tarjetazo, hay una regla básica que al no ser aplicada se convierte en un error garrafal.

Cuando vas a adquirir un producto que pagarás durante un considerable período de tiempo, lo ideal es que sean bienes duraderos, cuyos beneficios de vida se prolonguen más allá de tu plazo de deuda.

Esto debido a que si compras un artículo de poca duración, estarás pagando por él durante meses y ya ni siquiera lo tendrás en tu poder, por ello se recomienda analizar bien las ofertas de meses sin intereses.

4. Adquirir más deudas que ahorros

Recuerda que el objetivo del Buen Fin es que los consumidores ahorren y compren productos que en un precio regular no podrían adquirir con facilidad.

Regresando al tema de los meses sin intereses, uno de los errores más comunes de los compradores que compran en esta modalidad es no generar los pagos en tiempo y forma.

Si tú no saldas de forma mensual el monto correspondiente, entonces sí se convertirá en una deuda que generará cargos adicionales a tu cuenta.

5. No verificar las ofertas antes de efectuar la compra

Un error de principiante que no solo aplica para el Buen Fin es no verificar las ofertas antes de pagar.

Muchas veces nos confundimos en el monto o los preciadores están colocados de manera errónea y confiados vamos a la caja, pagamos y cuando nos dicen la cantidad resulta que no era la que pensábamos.

Lo ideal en estos casos es que, si tenemos duda, preguntemos a los encargados de los departamentos si el precio es el correcto, revisar que la promoción se te haga válida al momento de firmar el voucher y guardar los tickets para cualquier aclaración.

6. No comparar precios

Un desacierto común durante el Buen Fin es que los compradores no comparan los precios y se dejan llevar por la primera “buena oferta” con la que se topan.

Recuerda que como esa hay muchas otras tiendas con artículos similares al que tienes en la mira y con competencia de precios, pues en este período todos los negocios se pelean por ser el que efectúe más ventas.

No te apresures a realizar una compra sin antes comparar en otras tiendas los precios, porque en otro lugar te puede salir mucho más económico.

7. No verificar de forma presencial las operaciones de la tarjeta de crédito

Es común que en el Buen Fin las clonaciones de tarjetas y cargos indebidos se encuentren a la orden del día.

Por ello, si piensas pagar con tarjeta de débito o crédito y tu compra no es en línea, solicita que hagan la operación mientras tú estés presente, así evitarás que te clonen el plástico o generen cargos que no reconozcas.

En caso de que el negocio deslice en más de una ocasión tu tarjeta por la terminal, es recomendable solicitar el comprobante de ambos cargos para que con él puedas verificar el monto de rechazo.

8. No comprobar la seguridad de tus compras en línea

En el caso de las compras en línea en las que no puedes estar de manera presencial verificando que los cargos a tus tarjetas se produzcan sin errores, también existen algunas recomendaciones.

Comúnmente los consumidores fallan al momento de realizar una compra en línea durante el Buen Fin, pues al ver que la página les muestra la leyenda “solo queda uno en disponibilidad” entran en pánico y quieren llevárselo a como dé lugar, pasando por alto recomendaciones básicas.

Cuando realices compras en línea es preciso que verifiques la dirección, teléfonos, políticas de pago y reclamaciones del distribuidor.

De esta forma te aseguras de que en caso de que algo salga mal con tu compra, puedas hacer un reclamo y tu economía no se vea afectada.

9. Salir sin presupuesto

Los descuentos siempre son una seducción para el consumidor, pero si el presupuesto que llevas supera tu capacidad de pago, es mejor que no efectúes la compra.

Uno de los errores típicos de los compradores es que si no llevan el dinero necesario recurren a la tarjeta de crédito para saldar su necesidad inmediata de compra, pero lo que sucede después es que la deuda los rebasa.

Por ello si sales sin el presupuesto indicado mejor no adquieras una deuda innecesaria.

10. No leer las “letras chiquitas”

Las famosas y odiadas “letras chiquitas” son el fallo más común de cualquier consumidor y no solo durante el Buen Fin.

Estas microscópicas letras tienen la finalidad de avisarte de ciertas cosas que los distribuidores no quieren que veas a simple vista, pues frenarían tu compra.

No leer las letras chiquitas en las promociones puede meterte en aprietos, por ejemplo cuando compras ropa, no te la pruebas y tampoco lees que en la oferta decía en chiquito: no se aceptan cambios ni devoluciones.

Lo ideal es que aunque implique un poco más de tiempo de decisión, leer las letras chiquitas evitará que realices compras sin pensar.

El manual definitivo para aprovechar el buen fin

 

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