Gastos hormiga a los que debes decir adiós

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Estás a pocos días de que te paguen y cuando necesitas cubrir uno más de tus gastos te encuentras con que ya no tienes ni efectivo ni saldo en tu tarjeta de débito.

¿Te ha ocurrido?

Probablemente seas víctima de los famosos “gastos hormiga”. Este tipo de gastos son tan imperceptibles que nos los notas, pero le pueden hacer mucho daño a tu patrimonio.  

Si te ocurre lo que se describe en el primer párrafo, no te preocupes, aquí te decimos cómo puedes acabar con esta plaga.

Qué son los gastos hormiga

Los gastos hormiga son aquellos que se producen en pequeñas cantidades y que, por increíble que parezca, representan un gran daño a nuestras finanzas.

Este problema afecta tan gravemente a la economía de los mexicanos que incluso el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) tiene datos aterradores al respecto.

Según este organismo, los gastos hormiga representan entre un 12% y un 15%del salario de una persona en México e impiden a los mexicanos el hábito de ahorrar.

Esto es posible porque nunca se nota el daño que hacen cuando compras cosas como un paquete de chicles o unas papitas en la calle.

Hasta puedes pensar que se trata de un gasto inofensivo e incluso una inversión (¿qué puede ser mejor que consentirse?).  

Sin embargo, si sumaras todos esos pequeños gastos te darías cuenta de que el desembolso por hacerlos es impresionante y que, además, daña tu ingreso de forma severa.

Para deshacerte de estos gastos, o cuando menos tomar control de ellos, te sugerimos algunas acciones que puedes emprender, pero antes, te sugerimos que aprendas a reconocerlos.

Gastos, gastos y más gastos

¿Cómo son estos gastos? Generalmente cuando se piensa en gastos hormiga lo primero que se viene a la mente son chicles, cigarros, botanas o refrescos, el café, las salidas a comer en restaurantes, etcétera.  

Debes saber que los gastos hormiga van mucho más allá, por ejemplo, las propinas que dejas en el súper o al “viene viene”, las que dejas al mesero y al despachador de gasolina.

Pero también, servicios de telecomunicaciones por los que pagas de más, o comisiones bancarias en los cajeros automáticos o al hacer depósitos en el banco.

Incluso, ¡el transporte podría representar un gasto hormiga!

Gastos hormiga más comunes:

  • Cigarros

  • Botellas de agua / refrescos

  • Cafés  

  • Paquetes de chicles

  • Boleada de zapatos

  • Antojitos (tortas, tamales, tacos, gorditas, etcétera)

  • Botanas

  • Recargas de celular

  • Propinas

A parte de estos gastos hormiga, existen otros que al no ser considerados tradicionales, pueden de la misma manera afectar al bolsillo.

Objetos que duran menos que los pagos

Antes de adquirir un bien es importante que analices si la compra te traerá un beneficio duradero o si tan solo será algo momentáneo.

Por ejemplo, pensar en adquirir un par de zapatos a 18 meses sin intereses sin tener la seguridad de que éstos durarán más de un año.

Por ello es fundamental que antes de adquirir un bien que tendrás que pagar en plazos, te cerciores que los beneficios de tu compra durarán más que los pagos que harás por ella.

Comisiones en comercios

Existen algunas tiendas en las que cuando se hace uso de las tarjetas de crédito o débito, se cobra una comisión al usuario.

Esto se puede percibir cuando por ejemplo, tratamos de hacer un depósito bancario a una tarjeta de débito. No solo debemos desembolsar el depósito, también una comisión por la operación.

Así es, en algunos comercios básicamente pagas para que te cobren. Pero esto lo puedes evitar fácilmente si reflexionas antes si te conviene pagar con tarjeta o con efectivo.

Las pilas que no son recargables

Con el nacimiento de las baterías recargables, las viejas pilas de níquel o cadmio desechables seguro pasaron a la historia hace mucho, ¿no?

Nada más falso, ya que este tipo de productos se siguen vendiendo y a pesar de que ya no son artículos prácticos, mucha gente las sigue usando.

Por otro lado, las pilas recargables no solo te permiten economizar, también son buenas para el medio ambiente al no convertirse en basura luego de su uso.

Pagar los servicios en tiendas

Si bien en la actualidad las tiendas de conveniencia son de gran utilidad para realizar depósitos bancarios o para pagar las cuentas, tienen un lado negativo.

Cada vez que quieras pagar un servicio ahí como la luz o el agua, estos negocios pueden cobrarte una comisión por el servicio.

Por ello siempre será mejor opción pagar los servicios directamente en las ventanillas o cajeros especiales, para no pagar además la comisión.

La telefonía celular de prepago

A través de este servicio, las personas pueden tener acceso a los servicios de telefonía celular, por un determinado tiempo y de acuerdo con el monto que se pague.

Si bien esto parece muy conveniente, ya que solo se paga por el servicio que se usa, también tiene un lado poco práctico: las recargas de monto reducido.

Es decir, si cada dos días pagas 20 pesos por usar solo ese monto del servicio y contratas dicho servicio cada dos días, cuando hagas la suma de lo que gastaste al mes, te podrías llevar una sorpresa.

Es importante hacer este análisis porque de esta manera podrás determinar si lo que te conviene es seguir usando recargas de 20 pesos o si te convienen más las de 50 o 100.

Incluso podrías llegar a la conclusión de que lo que más te conviene es adquirir un plan formal de telefonía celular.

Los intereses de las tarjetas de crédito

Cuando se usan con prudencia, las tarjetas de crédito son un gran aliado.

El detalle con ellas es que si por alguna razón te retrasas en tus pagos o los incumples, se te cobrarán intereses.

Y es normal que cuando al usuario se le cobran estos intereses, no se les dé la importancia que requieren.

Por lo que se genera una especie de situación de “bola de nieve” ya que mientras más se ignoren los avisos del banco para pagar la tarjeta, los intereses aumentan.

Y lo hacen a tal punto que cuando en algún momento el dueño de la tarjeta quiere hacer uso de ella, se dará cuenta que la misma está bloqueada por falta de pago.

¿Cómo te sientes después de este ejercicio?  

Como te habrás dado cuenta, los gastos hormiga de esta entrada son sólo una aproximación a los hábitos de consumo de cientos de personas.

Aunque los precios no son exactos, corresponden a un promedio del mercado actual que puede ser parecido al precio en el que compras estos artículos.

Pero tener el conocimiento de cuáles son te puede ayudar a saber cómo estás manejando actualmente tu economía.

Te preguntarás: ahora que sé todo esto ¿de qué me sirve saberlo?

Bueno, a continuación, te damos algunos consejos para que puedas “fumigar” a los famosos gastos hormiga.  

Organiza tus finanzas

Para poder sobrellevar la quincena lo ideal es que tu gasto opere conforme a un presupuesto mensual o incluso semanal.

Por ejemplo, ya sabes que gastaste 3 mil pesos en el pago de tu renta, unos mil 500 pesos por el pago de servicios básicos y alrededor de 2 mil pesos en tu despensa.  

La suma total de estos gastos sería de 6 mil 500 pesos mensuales y tú ganas 10 mil, menos mal, te sobran 3 mil 500 pesos para salir de la pasada.

¿Qué haces con ese dinero? Lo más normal es que pienses en gastarlo, después de todo para eso trabajas tan duro así que, por qué no, mereces darte un gustito.  

¡Mal! El dinero, como tú bien sabes, no se regala entonces, ¿por qué regalarlo a cosas que no te sirven de nada y que al final solo satisfacen un capricho?

Por ello, a la hora de guardar dinero, es un gran acierto plantearse una meta: vacaciones, ropa, un auto, o hasta comprar una casa.

No importa que la meta suene lejana, lo que importa es que una vez que te decidas, elabores un presupuesto para llegar a esa meta.

Y sobre todo, que mantengas la disciplina necesaria para que puedas llegar a esa meta. Piensa que al hacerlo, obtendrás un bienestar que antes no tenías.  

Cambia tus hábitos de consumo  

La forma más eficiente de deshacerse de este problema es cambiar los hábitos de consumo.

Si bien esta idea no parece nada fácil, cuando hagas la suma de lo que te cuestan tus gastos hormiga al mes o al año, te darás cuenta que es una excelente idea.

Hay que tomar en cuenta también que los gastos hormiga son diferentes para cada persona, debido a la diferencia en cuanto a hábitos de consumo.

Para explicar bien cómo el cambio de hábitos puede hacer mucho por tu cartera, aquí un ejemplo:  

¿Fumas? Si no lo haces te mereces una felicitación especial pero, si lo haces, ¿te has preguntado por qué?

Puede que los cigarrillos que compras no correspondan a los que enlistamos en esta tabla y que sean más baratos.

Por eso mismo no te “dolería el codo” de comprarlos pero, ¿realmente necesitas ese vicio?

Recuerda que el tabaquismo es una adicción que en gran medida se produce por la decisión de fumar.

En otras palabras, que nadie te obligó a hacerlo en primer lugar.

Aunque puede haber muchos factores que pueden estar asociados a esta adicción, la decisión de dejarlo está en ti.  

Dejar de fumar no es una tarea fácil, pero, afortunadamente existen distintos métodos y programas de la iniciativa pública y privada para ayudar a las personas a dejar de fumar.

Las posibilidades son infinitas, y aunque pueda sonar insensato, dejarlo podría dejarte un ahorro de miles de pesos anualmente, además de mejorar tu salud.  

A parte de esa mención especial al tabaquismo, debes saber que la mejor forma de aniquilar los gastos hormiga es la reflexión y planeación.  

Todos los consumos que haces, no importa de qué tipo, deben estar enmarcados en preguntas como las siguientes:

¿De verdad lo necesito? ¿Lo necesito en este momento o puede esperar? ¿Alguien más puede utilizar este producto o servicio?

Cuando planeas tus gastos y dejas de desembolsar dinero en cosas que no necesitas, llegar al final de la quincena será mucho más fácil y, en el mejor de los casos, será posible empezar a ahorrar.

La planeación de gastos puede ser un ejercicio altamente sencillo. Es tan fácil como gastar dinero, imagínate. Así que deberías considerar hacerlo.  

Los organismos gubernamentales recomiendan que con la finalidad de ahorrar utilices todas las herramientas a tu alcance.

Desde las herramientas para comparar precios de la Procuraduría Federal del Consumidor, hasta el Planificador de presupuestos de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros.

Tus finanzas personales y familiares podrían cambiar por completo.  

Además, puedes llevar un control escrito y altamente estricto de los gastos que realices. Puede que pienses que “eso es ser “codo’”, pero la realidad es que te ayudará.

Anota estos gastos de forma mensual o quincenal y te darás cuenta de cuánto es lo que puedes gastar y cuánto debes. ¿Tienes la capacidad?  

Este ejercicio podría ser hasta preventivo, y de esta manera puedes empezar a sanear tus finanzas sin caer en deudas. Nadie quiere estar endeudado.

Por otro lado, no dejes de hacer de la tecnología tu aliada: existen apps para smartphones que te permiten tener control de tus gastos de forma simple y clara.  

Además, debes evitar caer en tentaciones de todo tipo, y ojo, aquí no se trata de que te limites y vivas una vida tan austera como la de un monje de la Edad Media.

De lo que se trata más bien de que aprendas a no gastar en lo que no necesitas.  

Una gran tentación por ejemplo, son las rebajas. Crees que porque algo está a “mitad de precio” lo tienes que comprar, aunque no lo necesitas, por eso es mejor que sepas decir no.

¿Lo hiciste? Celebra el dinero que acabas de ahorrar.  

Una vez más, sin que seas el más austero, ponte límites de gasto diario, semanal o mensual y evita sobrepasarlo.

Haz una lista de tus compromisos a corto, mediano y largo plazo, y con ello no permitas que se pierda el control de tus recursos económicos.  

Identificado el hormiguero de ti depende la elección: ¿vas a sentarte en él y destruirlo mientras las hormigas te pican? ¿Vas a matar a todas cruelmente?

Gastos-hormiga-1.pngLo mejor sería que aprendieras a cuidarlas y guardarles respeto.  

En este sentido figurado en que las hormigas son los gastos y el hormiguero es tu dinero, lo mejor sería que hicieras una granja a la cual tú mismo le pongas los cuidados necesarios para así formar prosperidad.   

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