Cómo afecta el gasolinazo en tu economía si ganas poco

¿Tienes un automóvil y vives en México? Si la respuesta es sí, entonces este artículo puede interesarte para saber qué hacer ante el aumento constante, desde inicios de 2017, hasta nuestros días sobre el precio de los combustibles. 

A partir de la liberación de precios del gas, gasolina, diésel y electricidad, el aumento ha sido constante y cada vez más representa un embate a la economía de los mexicanos. 

A pesar de que el Secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio González Anaya expuso que a inicios de este 2018 “no ha habido el famoso gasolinazo, los precios de la gasolina han seguido la misma fórmula y la misma metodología desde hace un año y se mueven un poquito todos los días”, la realidad es que día con día el costo es mayor.

Aunque los analistas económicos afirman que técnicamente no hay “gasolinazo” sino hasta que la autoridad responsable fije los precios y los eleve de manera deliberada, la realidad es que con la liberación del precio de combustibles los aumentos son reales y afectan a la economía de un sinnúmero de familias mexicanas. 

Si bien todo corresponde a una tendencia del mercado actual y se espera que en el futuro los precios sean competitivos, y no haya inflación en el costo de otros productos, estar preparados a la hora de posibles cambios bruscos del mercado es vital para mantener sanas las finanzas del hogar.

En el siguiente artículo te contamos algunos consejos para hacer frente al aumento de los precios de la gasolina, para que con eso el año se haga… más llevadero.

Explota hasta la última gota del tanque

  1. Fíjate en cómo conduces

Si eres de los que maneja con nerviosismo, ésto se puede traducir a una forma agresiva de llevar el volante que te lleva a desperdiciar mucho combustible.

Acelerar lentamente, anticipar el frenado y tomarse el tiempo necesario en los altos es esencial para ahorrar gasolina y al mismo tiempo prolongar el tiempo de uso de los frenos y llantas. Lo mismo ocurre si te gusta conducir a exceso de velocidad y acelerar precipitadamente.

Esto consume gasolina al igual que mantener velocidades superiores a los 80 kilómetros por hora. También, a más peso el auto tiene que usar más gasolina para avanzar. En este sentido los expertos recomiendan cargar sólo lo necesario como una caja de herramientas, el equipo de seguridad y auxilio, y deshacerse de todo lo que sobra.

No seas de esas personas que cargan con chamarras, zapatos, bolsas y demás cosas en el auto. Aunque no lo parezca, mantener ventanas y quemacocos cerrados puede ayudarte a disminuir la cantidad de combustible que utilizas.

Cuando mantienes estos abiertos, el auto tiene más resistencia para avanzar a razón del aire que entra constantemente al auto. Claramente, si el clima es templado sírvete de abrir las ventanas para que el aire fresco sustituya al acondicionado.

Los autos utilizan una gran cantidad de gasolina cuando se trata de usar los sistemas de enfriamiento y calefacción. No obstante, si vas en carretera es mejor que utilices esta herramienta. Algunos automóviles cuentan con una herramienta conocida como “control de crucero” o lo que es lo mismo, un control de velocidad.

Los especialistas sugieren mantenerlo activado para ir a una velocidad constante que te permita consumir menos gasolina.

  1. Dale mantenimiento a tu coche

A pesar de que muchos automóviles necesitan poco mantenimiento, si tienes un coche medianamente viejo es ideal que le de servicios generales de manera continua. Haz que tu motor esté siempre afinado y que los filtros de aire y aceite estén siempre en condiciones óptimas.

Llévalo de manera continua al servicio. También toma en cuenta la recomendación del fabricante sobre qué aceite usar en tu motor, hacerlo puede ayudarte a prevenir un mal funcionamiento del mismo y por lo tanto, una disminución en la quema de gasolina por la buena lubricación de tu motor.

Además deberás mantener las llantas del coche en condiciones óptimas, esto garantiza seguridad, mayor duración y eficiencia energética. Se recomienda que al menos cada 15 días revises la presión y que lo hagas en un clima templado. Si no sabes cuál es la medida ideal, la tabla de presión está en la puerta del copiloto o en el marco de la misma.

  1. Ve temprano o muy noche a la gasolinera

Puede sonar a mentira pero para ahorrar combustible es de gran utilidad ir a la estación en horas del día en las que la temperatura es fría o el sol no está en el cielo. Por su composición la gasolina tiende a evaporarse rápidamente y cuando cargas al medio día, provocas una escapada de la misma. 

No olvides estar prevenido para que en caso de quedarte sin combustible a mitad del camino no tengas que caminar kilómetros hasta encontrar una estación de servicio. Lleva contigo cuando menos un galón que te sirva para cualquier tipo de emergencia.

Hacer la compra de esa reserva días antes de salir, por ejemplo, de la ciudad, puede ser crucial para que simple y sencillamente no se arruine tu viaje. Los especialistas también recomiendan no cerrar el tanque inmediatamente después de que ya se llenó.

Una vez que se apague la bomba, deja reposar unos minutos pues el tanque necesita combustible y humos. Sírvete de comparar los precios por litro de la gasolina que usas para tu automóvil.

La Comisión Reguladora de Energía cuenta con una herramienta en la que puedes seleccionar tu estado y municipio para que sepas cuánto cuesta la gasolina y el diésel en tu localidad.

  1. Empieza a compartir

No eres la unica persona a la que le afecta el gasolinazo. En las ciudades miles de personas necesitan de su auto para transportarse pero con los aumentos dejan de utilizarlo.

Al usar más el transporte público éste se satura y podría causar auténtico estrés para las personas que están habituadas a utilizarlo. Organizar aventones entre tus compañeros de trabajo o con conocidos que vivan cerca de ti puede ser de mucha utilidad a la hora de ahorrar gasolina y mitigar los efectos del cambio climático.

Si compartes, las personas que viajan contigo pueden repartirse los gastos de la gasolina y de esa forma tú puedes guardar.

Únicamente se trata de hacer de este un hábito para que dé buenos resultados. Además puedes empezar a formarte la costumbre de usar el transporte público.

Por ejemplo, los lunes puedes descansar tu coche pues en ese día como habrás notado hay menos tráfico y la experiencia del autobús no será tan traumática. 

Usando el transporte público no sólo ahorras gasolina y favoreces al medio ambiente, también le brindas a tu cuerpo mejores condiciones de salud física pues realizas actividad en lugar de mantener el estilo de vida sedentario de siempre.

Mejor aún. Podrías aumentar el número de lugares a los que vas en bicicleta.

  1. Mantente informado

Estar al pendiente de medios de comunicación e instrumentos que difundan información verificada es ideal a la hora de ahorrar, o al menos estar preparados, para la compra de gasolina.

Recuerda que a través de distintas redes como Facebook o WhatsApp puedes recibir mensajes que son sólo un rumor sobre posibles aumentos, verifica todo lo que lees. Asimismo, antes de decidirte a participar en bloqueos de gasolineras o comprar combustible robado, piensa en las razones por las cuáles están aumentando los precios.

El problema tiene que ver con distintos factores como crisis económicas alrededor del mundo, variaciones en las divisas y otros elementos como la extracción.

De acuerdo con la explicación del gobierno mexicano, durante años la gasolina estuvo subsidiada pero mantenerla así era algo insostenible por lo que se liberaron los precios. Probablemente lo que ha resultado más complicado de esa transición ha sido la mala comunicación respecto a los cambios de precios. 

Es vital que como cualquier otro ciudadano sin importar tu condición socioeconómica procures cuestionar las decisiones políticas de los órganos del gobierno. De esa forma las repercusiones de la economía podrían ser menores con la manifestación de exigencias válidas para los gobernantes.

Hay muchas formas de lidiar con el aumento en los precios de combustibles. No olvides que tu trabajo te ayuda a poder tener opciones como un automóvil pero, considera no utilizarlo todos los días o empezar a compartirlo para que los efectos del gasolinazo sean los mínimos. 

Haz consciencia de la forma en la que utilizas tu dinero. Es común creer que necesitas mucho para tu auto cuando en realidad puede ser poco. Al momento de tener que invertir en su mantenimiento, apóyate en un crédito para que esta inversión sea menos pesada y así puedas continuar manejando sin que sientas que todo podría derrumbarse.

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